Piedra de Ijada

raw jade
Jadeita de Guatemala in situ.

JADEÍTA Y NEFRITA

Nuestra palabra “jade” viene del castellano antiguo ‘piedra de ijada’ o piedra del bajo abdomen, así llamada por la reputada habilidad que tiene el jade para curar las dolencias de la zona, especialmente en los riñones. La palabra jade actualmente se refiere a dos piedras, la jadeíta y la nefrita, ambas son aceptadas como el genuino jade. Ambas piedras también tienen largas historias de ser piedras de curación para el abdomen. Desde luego son ideales como huevos para la vagina.

fei cui
Los Chinos llaman fei cui a la jadeita, es el nombre de un colorido pajaro y denota las muchas tonalidades de la piedra.

Sin embargo, hay algunas diferencias entre los dos tipos de jade que merece la pena señalar. Mientras la nefrita se ve en tonos de verde, blanco y gris, la jadeíta se puede encontrar en una gama de colores que incluyen el blanco, amarillo, azul, rosa, violeta, naranja y negro. Tanto la nefrita como la jadeíta son rocas metamórficas normalmente marcadas con venas e imperfecciones. La nefrita tiene una estructura cristalina fibrosa lo que significa que las vetas de la piedra se alinean en planos paralelos, por lo que es fácil verlas si se mira cuidadosamente. Por este motivo, el pulido de la nefrita da acabados en mate pero la piedra en sí es más dura y menos propensa a romperse. Como la estructura cristalina de la jadeíta es granular, las vetas de la roca se fusionan juntas como si se tratase de un mosaico entrelazado. La jadeíta por eso es más dura y más pesada y puede llegar a brillar tanto como un espejo pulido.

jadeite ring 2.3mil in Christie's Hong Kong
Anillo de diamantes y jadeita esmeralda de Guatemala. Vendido por 2.3 millions de dolares en Christie’s Hong Kong, junio 2015

Los mayores yacimientos de jadeíta en el mundo se encuentran en Guatemala, Myanmar y Rusia. En Guatemala, sus características nobles han sido honradas por las culturas mesoamericanas durante miles de años. La piedra verde fue elegida para ser la piedra de los dioses. (vea abajo). La alta calidad de la jadeíta hace que hoy pueda venderse por precios que exceden al de los diamantes.

Aunque está comúnmente aceptado que la jadeíta es la piedra más valiosa de los dos tipos de jade, la nefrita mantiene su valor propio en el mundo del jade. La nefrita verde profundo y brillante de Canadá y Nueva Zelanda, por ejemplo, puede crear hermosísimas tallas y en la antigua China, el jade de nefrita blanca “grasa de cordero” se consideraba solo apto para los emperadores.


YAX TUN (piedra verde en Maya)

Hasta donde sabemos, los primeros seres humanos que utilizaron la jadeíta fueron los suizos aproximadamente 4.000 años a.C. Se piensa que sus casas altas sobre pilares en los lagos alpinos fueron parcialmente construidas con herramientas talladas de nefrita y jadeíta encontradas en el cauce del río junto a sus pueblos. Sus hachas, martillos, garrotes y raspadores de jade fueron algunos de los primeros instrumentos conocidos de nefrita y jadeíta de moda entre el hombre; la increíble dureza de la piedra la hizo ideal para herramientas y armas. Casi al mismo tiempo, las humildes tribus que iban a convertirse en los grandes imperios de Egipto y China comenzaban a forjar herramientas y figurillas de nefrita local. De hecho, el jade se utilizó en todo el mundo, su uso se aprendió de forma independiente por un gran número de culturas ya que se encontraron yacimientos de jadeíta y nefrita en Guatemala, Birmania, Nueva Zelanda, Canada y Rusia. La jadeíta, incluso durante la Edad de Hierro y de Bronce resultó ser tan útil sino más útil que la mayoría de los instrumentos de metal. No fue hasta los tiempos modernos, con el dominio de las aleaciones de metal que la jadeíta fue superada como material para la realización de herramientas.

olmec blue jade head
Magnifica mascara olmeca de jadeita azul.

Aunque los suizos fueron los primeros en utilizar la jadeíta, fueron los olmecas de Mesoamérica quienes fueron los primeros en revelar el verdadero arte dentro de la forma y la suavidad de la piedra (los chinos habían estado tallando la nefrita durante al menos 7.000 años). En el año 1.500 a.C. los olmecas ya se habían consolidado como maestros expertos talladores de jadeíta – su excepcional trabajo está siendo examinado, copiado e imitado aún hoy en día. Ellos claramente establecen el punto de referencia para el arte en jadeíta y sus tradiciones en el tallado fueron transmitidas durante siglos, primero a los mayas y luego a la cultura azteca. De hecho, las máscaras olmecas, la joyería y otras figurillas de jade fueron coleccionadas como antigüedades por estas culturas mesoamericanas posteriores, al igual que sus contemporáneos en el otro lado del mundo atesoraban artefactos supervivientes de la caída de Roma.

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Hachas Mayas

En cualquiera de sus formas, el jade, extraído del valle del río Motagua en Guatemala, fue el material más valioso de Mesoamérica y fue utilizado para una variedad de cosas tanto sagradas como profanas. A menudo en forma de estatuas y joyería para la élite, el mejor jade sería utilizado para hacer poderosos amuletos para ritos sagrados o enterramientos, mientras que los collares de jade común fueron usados como una forma de moneda.

A pesar de siglos de contacto con los chinos y su enormemente venerada nefrita, el jade (específicamente la jadeíta) fue primero presentada a los europeos a través de los conquistadores en el siglo XVI. Cortés recibió de mala gana los mejores collares de jadeíta imperial que le ofrecieron los aztecas, decepcionado de cualquier tributo que no fuera oro.
Historias que han llegado de los españoles que atravesaban la selva de Centroamérica, entrando en un templo sagrado y encontrando solo “manuscritos y
collares verdes” que quemaron rápidamente.

Imperial jadeite Maya face
Cara maya de color verde imperial.

Cuando se produjo la conquista española se destruyó la mayor parte de la cultura maya y azteca, el arte de los maestros americanos de jadeíta se desvaneció de la tierra junto con la ubicación de las grandes minas de jadeíta, que permanecieron desconocidas durante siglos. En 1987 la fuente de jadeíta olmeca (y toda la de Mesoamérica) fue finalmente redescubierta en Guatemala. Así comenzó la reafirmación de la jadeíta americana que continua creciendo hoy en día.

No debe ser ignorado que en esta era moderna son los chinos, los verdaderos expertos y maestros en la jadeíta. Sus esculturas y joyas, reflejo de una cultura grande y antigua, son reverenciadas y admiradas en todo el mundo. Además, los chinos son los mayores consumidores de jadeíta en el mercado actual y poseen una gran parte de la jadeíta de más alta calidad que se pueda encontrar en el mundo.

La relación de la humanidad con el jade ha durado miles de años y quizá por esta razón sea vista como una piedra fundamental. El color verde oscuro se ha asociado con el culto antiguo a la serpiente y ha representado la fertilidad, el agua y la vida para los olmecas desde el comienzo de su historia. Más allá de sus características físicas, el jade tiene una energía fuerte que ha sido aprovechada para una gran variedad de cosas. Para las culturas mesoamericanas antiguas, el jade fue utilizado como piedra de magia y poder, por lo que su uso estaba restringido a sacerdotes y reyes. Por ejemplo, colocado debajo de la cabeza mientras se duerme, se cree que el jade estimula el sueño lúcido y el poder usar los sueños como medio para crear y cambiar la realidad al despertar. También se le atribuye al jade que trae buena suerte y que ralentiza el proceso de envejecimiento. En la terapia de las piedras preciosas, la piedra verde serena proporciona un efecto de equilibrio y armonización, ayudando a liberar pensamientos negativos y a traer calma y paz. El jade esmeralda o jade imperial es especialmente útil para reparar o fortalecer relaciones.

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